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La sección "El Centro No Existe" pertenece al gran articulista Marcial Vázquez, el cual podrá continuar haciendo públicos sus artículos en completa libertad en la web de nuestra plataforma.

 


(Democracia y Libertad en el PP no se hace responsable de las opiniones y comentarios de terceros.)


 

 

 

 

24 de febrero de 2010

 

LA AUSTERIDAD DE JAVIER ARENAS

 

Uno de los principales mensajes económicos del PP es la austeridad. Austeridad, claro, en los demás, porque ellos mismos ni lo practican ni están dispuestos a disimularlo un poco. Y no hablo solamente de que Valencia y Madrid sean las comunidades más endeudadas; ni que el ayuntamiento de Madrid sea el mejor ejemplo de despilfarro y déficit que se puede encontrar en España. No me refiero a eso. Lo realmente sintomático de la hipocresía marianil y la estafa pepera es la vida de ocio y política que lleva Javier Arenas, el eterno perdedor, para el cual toda política es disfrute porque si hay algo que él no asume es su responsabilidad. Si la asumiera, hace años que no estaría ahí.

Pero además de no asumir su responsabilidad, ni preocuparle que en cualquier encuesta sea buena o mala para el PP, él es el líder peor valorado, con diferencia, de Andalucía, a Javier le pierde en su tiempo libre el meter sus narices en los ayuntamientos donde gobierna el PP. A falta de una poltrona pública propia donde tejer y destejer a su antojo, Javier Arenas controla y dirige diversas alcaldía que se prestan, faltaría más, a los designios y voluntades del líder natural, sin conservantes ni colorantes, que es Javier Imedio.

Precisamente en una de estas ciudades, Roquetas de Mar, se ha producido en las últimas semanas una epopeya de despotismo, prevaricación y malversación de caudales públicos, que solamente en un régimen desprovisto de naturaleza democrática y desvergüenza tiránica, se puede elaborar.

Y todo viene a caso porque uno de los 3 premios sobre el turismo que Roquetas concede en su gala del turismo, que para estas galas sí hay dinero, fue a parar a Javier Arenas. Es decir, que estos premios destinados a reconocer a quien ha contribuido a la empresa turística roquetera, fueron a parar a un empresario de restauración, a un tour-operador y ¡a Javier Arenas! Una decisión directamente impuesta por el alcalde de Roquetas sin ninguna explicación de por medio.

Pero lo peor del caso no es esto, sino que cuando se realizó la gala del turismo y se entregaron los premios, mi amigo Javier no pudo ir a recogerlo por su apretada agenda de hombre importante y con responsabilidades de gobierno. ¿Qué creéis que hicieron el dúo sacacuartos de Gabriel Amat y Javier Arenas? Pues hacer un acto posterior para entregarle el premio al eterno perdedor. Ver para creer. Y un acto no discreto y sencillo, sino un acto por todo lo alto en el Castillo reinventado y reconstruido de Santa Ana, en Roquetas. Con la posterior comida festiva que Gabriel le ofreció a su mentor y protector en nombre de todos los roqueteros. Javier, como sigas con este ritmo de comidas y cenas te va a subir la bilirrubina, porque como no tienes vergüenza no te puede subir.

 

Esta es la austeridad que predica el PP. El ayuntamiento de Roquetas le ha quitado a las oficinas municipales las famosas maquinas de agua con garrafas que por ley tienen que estar en los centros de trabajo. Luego, por las noches, apagan tramos de alumbrado público para ahorrar. Pero después de esto se gastan millones de euros en un stand propio en FITUR, en galas varias como la del deporte, y en homenajes espurios a una personalidad totalmente ajena a Roquetas como Javier Arenas. Bueno, ajena… o no. A buen entendedor, pocas palabras…

Pero no contento con esto Javier se sigue paseando por Andalucía y sigue organizando actos y mítines que, lógicamente, cuestan dinero, descontando incluso el autobús y el bocadillo de los jubilados que llenan sus mitines. Porque todos están llenos, efectivamente, gracias a la movilización del INEM particular de varios puntos clave del PP en Andalucía, cuando no afiliados o clientes políticos del partido que son amenazados con no volver a obtener favores si no acuden a la llamada del cuerno. Del cuerno arenil, se entiende. ¿Cuánto dinero le cuestas al PP, Javier?, o dicho de otro modo, ¿cuánto dinero nos cuestas a los españoles? Eres el candidato que más ha perdido y que más se ha empeñado en aferrarse al cartel, y es casi seguro de que nadie en el PP ha sido tan mal negocio como tú, con tanto dinero invertido en ti y tan malos resultados obtenidos. En términos de comercio eres, sin paliativos, una ruina absoluta, y que solamente puedes seguir a flote gracias a la subvención corrompida, en este caso a los erarios del PP.

Y ya que tienes esa actividad tan festiva, envidiada por muchos desde luego, podrías pedir perdón por toda la campaña de derribo frente a Chaves por el famoso caso Matsa que el TS ha rechazado como delito. Es decir, después del circo que montasteis para presentar la denuncia, ahora sí, ahora no, ahora completa, ahora incompleta, pues al final os desmontan el chiringuito, y lo único que os atrevéis a decir es que la justicia está politizada. Vamos, que cuando a Camps lo absuelve su amigo del alma, se demuestra la falacia del Gürtel, pero cuando a Chaves lo absuelve el TS, los jueces son todos socialistas. Qué poca vergüenza tenéis, de verdad.

Hace pocos días leí que el panfleto reaccionario del fascismo más puro, llamada La Gaceta de los negocios, publicaba que en el PSOE se estaba maniobrando para sustituir a Zapatero por ¡Chaves!... anda que como esto sea así, a ti Javier te da algo, más que nada porque hace poco dijiste en una entrevista que Chaves se retiraría de la política este año. Pues imagínate que sucede a Zapatero y os gana las elecciones. ¿Qué harías entonces Javier? Lo mejor sería retirarse a Roquetas a escribir tus memorias y a disfrutar de las playas almerienses. Pero creo que serías capaz hasta de aguantar lo que haga falta para combatir a Chaves desde el parlamento español. Y es que el ejemplo de Fraga parece que no es el único en el partido. Tú vas camino.

 

 



 

 

18 de febrero de 2010

 

DEMENCIA MARIANIL

 

Cada día estoy más convencido de que el poder empieza a erosionar a la persona y la ambición acaba destruyéndola. Y seguramente este ha sido el proceso de Mariano Rajoy, alguien que empezó en este chollo de la política, como a él le gusta decir, y que no dijo una palabra más alta que otra hasta hace apenas 2 años, cuando se reveló contra todo el mundo y toda la decencia posible al no marcharse a casa y encima quedarse en el partido con una artes que fueron desde la magia oscura hasta el despotismo menos ilustrado, porque a Rajoy le falta de ilustración todo lo que le sobra de déspota.

Cada día estoy también más convencido de que Rajoy no se quedó por el bien de su país y su partido, como el mismo dijo en un alarde de mesianismo que ya anticipaba lo que habría de venir después, sino que se aferró a la poltrona con la esperanza de que la crisis venidera y la incompetencia zapateril hicieran en pocos años lo que él ha sido incapaz de hacer en toda su vida: ganar algo por méritos políticos propios. Nunca se presentó a alcalde de su pueblo, ni a presidente de su autonomía, ni a nada sometido a votación popular hasta el gatillazo, más que dedazo, de Aznar. Después se ha presentado a dos, y las dos las ha perdido: una viniendo del propio poder absoluto; y otra llevando la confrontación ideológica hasta el extremo más exponencial en toda nuestra historia democrática. Pero ni con esas pudo siquiera empatar.

Y es que Rajoy ya anticipó en el ominoso día de su continuidad que tenía un plan, esta vez sí, para ganar las elecciones, y que él no era el problema de haberlas perdido dos veces. Ahora sabemos en qué consistía este plan, pero tal vez Mariano falle en la segunda suposición: puede que él sí que sea el problema para poder ganar unas elecciones generales. Porque yo sigo pensando que las encuestas son débiles y traicioneras; y porque hasta en las mismas encuesta favorables la figura de Mariano llega a límites deficientes, siendo, con diferencia, el líder nacional peor valorado. Seguramente hasta peor que su mentor, José María Aznar. En el último CIS se reflejaba que Rajoy estaba solamente unas décimas mejor valorado que Zapatero ¡en la tesitura de que a Zapatero se le identificaba, abrumadoramente, con la crisis y el paro! Esto da una idea real y aproximada del crédito que tiene el líder popular entre los españoles: ninguno. Algo que se extiende a su propio partido, del cual desconfían también mayoritariamente los españoles. Pero ya se sabe que aún así el patio está como las lentejas, que o las tomas o las dejas, y este sistema de bipartidismo imperfecto que es el español, por mucho que algunos teóricos lo califiquen como multipartidista, nos ha abocado a la condena de elegir entre dos partidos igualmente corruptos e igualmente inútiles. Antes no era así, pero ahora Rajoy ha conseguido igualar el listón socialista.

 

Yo no tengo dudas acerca de la capacidad de Zapatero para sacarnos de la crisis, pero aquí surge un problema. Sabiendo que Rajoy no es, ni mucho menos, garantía de que vaya a hacerlo mejor, ¿sería de justicia que Mariano llegase al poder con mi voto? Y aquí la respuesta no admite matices: CON MI VOTO NO.

Porque esta crisis, ni siquiera los expertos, saben muy bien cuando acabará, como acabará, y dónde acabaremos todos, y el caso de Grecia solamente es el listón más bajo de una Europa que no funciona como muchos escribas genoveses dicen por ahí: ni Francia, ni Alemania ni Inglaterra, están en unas condiciones mucho mejores que nosotros. Tal vez en algunos aspectos sí, pero en global no hay tanta diferencia. Es verdad que España es la que más empleo ha destruido y paro ha generado de la UE, pero no es menos cierto que España fue la que más creció cuando había riqueza y bonanza. Y en esto aparecen 8 años de gobierno del PP que algo tendrá que ver. Ni Aznar ni Rato abordaron esas reformas que hoy tanto se exigen como solución a un mal que en España se lleva viendo desde hace décadas, pero que ahora parece sólo tener un culpable: Zapatero.

En el famoso debate del miércoles 17, se decía que íbamos a ver el rumbo definitivo que tomaría España. Y, si esto ha sido así, mejor pensar que el rumbo no es definitivo, porque del parlamento apenas salieron soluciones y sí la confirmación de un partido, el PP, que no hace política de oposición, sino que practica, directamente, política carroñera. Muchos de las escobillas marianiles y algunos lunáticos como Ansón, están encantado con el discurso de Mariano, y hasta presumen de que Rajoy ha arrasado porque así lo dicen las encuestas de “el Mundo” y “La razón” (sin comentarios) pero la realidad es que en todos estos encuentros parlamentarios cuanto más eufóricos están los palmeros de Rajoy, más amarga ha sido su actuación.

Es cierto que Rajoy leyó un discurso duro y real sobre la situación económica de España y sobre las políticas erráticas, no todas erróneas, de Zapatero. Hasta aquí, de acuerdo. Pero, ¿qué mérito de Rajoy es ese de leer un discurso de cifras, datos y fechas, que podría leer cualquier español alfabetizado y que contase con un gabinete que le escribiesen los discursos? Porque para mí esto no tiene ningún mérito. Pero lo que sí tiene mucho demérito es que Rajoy pase de lado sobre la moción de censura, pase de lado sobre elecciones anticipadas, pero ponga su acento en pedir a los diputados del PSOE ¡que echen a Zapatero! y se supone, de paso, que lo voten a él. Es decir, que sin haber podido ser, en 6 años, líder del PP, ahora quiere serlo del PSOE. Y ya que no puede derrotar a Zapatero, ¡pues que le voten los socialistas, que tienen mayoría! Esto es como su compadre Arenas Imedio, el cual como no le llegan los votos de los suyos para la Junta, ahora anda pidiendo los del PSOE, los de IU y los del PA. Cuánta estafa, cuanta impostura, y cuánta vergüenza, existe en la política española. No obstante, si Zapatero consigue pactar con los demás partidos y la economía empieza a remontar, más le vale a Mariano embarcarse como Alfonso XIII y partir al exilio con discreción. Alfonso se fue porque no quería propiciar por su culpa una guerra civil que, al final, acabó produciéndose. En este caso la marcha de Mariano podría evitar esa guerra civil en el PP que no tiene por qué producirse después de su abdicación.

 

 



 

 

15 de febrero de 2010

 

BORBONEANDO

 

Ríos de tinta corren estos días sobre el Rey. Aunque más que ríos auténticos tsunamis de la derecha que pretenden llevarse por delante la figura de un rey que ellos pusieron, a través del Caudillo, y que ahora ya no sirve. Porque sí, el Rey está caduco, es un enemigo del PP y los españoles no nos merecemos este monarca corrompido o utilizado, en el mejor de los casos, por Zapatero. Ya sea por socialista o por bobo, para muchos conceptos unitarios, Juan Carlos tiene que abdicar en su hijo antes de que la III república venga de manos de Mariano Rajoy.

Porque todo este ataque al rey y los diversos malestares filtrados a través de escobillas o mediante diversos escribas serviciales, no es algo que se haya dejado al azar y sea espontáneo y natural, sino que es parte de esa estrategia golpista pero sin militares que el Partido Popular lleva a cabo desde que Rajoy dio la orden de alcanzar el poder como sea, empezando por él mismo y que es de lo único que da ejemplo: de ambición enfermiza del poder. Este golpismo político gira en torno a dos cuestiones esenciales: el paro y el SITEL. Y luego si se le añaden por el camino episodios como el del Rey, miel sobre hojuelas. Ya no es que el PP cuestione el estado de derecho y el estado del bienestar, es que está dispuesto a cuestionar el mismo orden constitucional que articula a España como una monarquía parlamentaria.

Ya sabemos que a Mariano le gustaría dirigir España como dirige su partido, sin más rey que él mismo, porque aunque en la práctica el partido sea un agregado de taifas, la corona es algo que nadie le discute mientras deje hacer a los virreyes lo que estimen oportuno y mantenga en las encuestas un nivel aceptable de expectativas de alcanzar, algún día, el poder absoluto. Pero la realidad es que fue la derecha franquista quien trajo y mantuvo a este Rey, y es ahora la derecha mariano-arenil la que pretende quitárselo de en medio. Porque no se puede ver de otro modo, ni existe otra intención posible: en el momento que cuestionan el papel del Rey y lo califican como parcial, ya sea por intención o buena fe, están inhabilitando al monarca para ejercer las labores reales. Y todo lo demás es música celestial.

Pero llegados a este punto conviene aclarar ese término que muchos han resucitado para ilustrar la supuesta parcialidad política del actual rey y que responde al verbo de borbonear.

 

La ignorancia, qué gran verdad, es siempre muy atrevida. Aunque algunos más que por ignorancia lo hagan por falacia inducida, es decir, llegan a mentir a sabiendas de su error. Porque eso de borbonear ha sido algo continuamente presente en la historia de los Borbones, pero de unos Borbones que tenían en sus manos nombrar y cesar gobiernos.

Precisamente a partir de Isabel II y más en concreto con Alfonso XII y Alfonso XIII, el papel del rey en la política era decisivo. Se llegaba al poder y se salía de él cuando el Rey así lo decidía y no se lo impedían los golpes de estado, que hubo unos cuantos. Pronunciamientos militares, más concretamente. Así era habitual llamar a los cambios de gobierno de la época “crisis de Oriente”, en referencia a la residencia real de entonces. De aquí viene, pues, ese borboneo como afición constante del rey para meter las narices en política. Y de aquí vienen, también, muchos males de nuestra historia, pero eso ya es otro cantar.

Luego, ya en democracia, también se rescata estos días el supuesto papel decisivo que jugó el Rey en la dimisión de Adolfo Suárez. Bastantes autores han relatado que Suárez dimitió, básicamente, porque había sido traicionado, o abandonado, por don Juan Carlos. Y quizás esto sea así, en cuyo caso tampoco es justificación para evocar dicho episodio con ánimo comparativo actual. Seguramente el Rey sea de izquierdas, pero aunque fuera esto así no se le puede culpar o poner fuera del juego. Si es de izquierdas siempre lo ha sido, inclusive cuando Aznar en sus muchas declaraciones y en su libro de “Retratos y perfiles” hace auténticas alabanzas y loas al rey.

Pero lo dicho por el rey, el pacto reclamado, no solamente tiene la lectura de Intereconomía, sino que también puede haber pedido el pacto como una muestra de desconfianza absoluta hacia Zapatero. ¿Por qué esta visión no se posibilita desde los medios de la derecha?, ¿no puede ser que el rey alarmado ante la crisis y la deriva zapateril, apele al pacto como algo necesario para no perecer todos en el intento? Pues no, para la derecha marianil esto no sería posible, porque en dicho supuesto solamente habría una salida: elecciones anticipadas. De ahí que todos estos escribas que critican al rey por pedir un pacto insinúan su beneplácito en el caso de que el Rey hubiese pedido un adelanto electoral. ¿Cómo se come esto? Veremos a ver, no obstante, la deriva que toma el asunto en los próximos días, conscientes todos de que avivar este fuego y esta polémica supondría poner patas arriba uno de los fundamentos de unidad de la nación, que es su corona. Quizás tal vez Mariano le haya encargado a Cospedal que vaya buscando un Amadeo de Saboya para un futuro próximo. ¡Se ofrece trono vacante en Europa! Razón: Génova 13.

 

 



 

 

14 de febrero de 2010

 

Y AHORA A POR EL REY

 

Por fin la escobilla periodística del rajoyismo ha tenido su minuto de resonancia en la actualidad política española. Alzándose, eso sí, como portavoz oficioso de ese malestar que anida en Génova 13 contra el rey don Juan Carlos, que no tuvo otra cosa que decir, con lo bien que le van las encuestas a Mariano, que era necesario un pacto de estado para afrontar la crisis. Y hasta aquí podríamos llegar. ¡Un pacto de estado ahora que nos dan 4 puntos de ventaja sobre el PSOE! Pero, ¿qué se ha creído este Borbón?, ¿es que no olvida de donde viene? Esto es intolerable…

Y aquí que mandan al escriba más servil del marianismo para denunciar gravísimos sucesos que están ocurriendo en esta España corrupta de hoy de la que no se salva ni el rey. ¡Todo está corrupto y podrido!- dice esta escobilla articulista. ¿Todo? No, todo menos el PP, por supuesto. Ahora resulta que el mismo que ha vendido su dignidad personal y su categoría política con tal de tener un hueco en la corte de palmeros de Mariano, nos da lecciones acerca de la sumisión del rey de España a Zapatero. Porque en el mundo de fantasías de esta escobilla marianil, no existe más verdad que la emanada del Partido Popular ni más profeta que Rajoy. Creo que está a un paso de fundar una nueva religión monoteísta donde Mariano es el creador y el salvador de todos los españoles, un poco al estilo de la naturaleza divina del Caudillo, hace ya varias décadas, pero adaptada a las nuevas visiones artísticas predominantes desde Jesucristo Superstar.

Tal vez si los mensajes peperos y las llamadas genovesas le dejan algo de tiempo, después de pasarse por Intereconomía para recibir y compartir su ración diaria de sectarismo e impostura, se dedique a crear un nuevo musical a estrenar el año que viene, que ya es de elecciones, llamado Mariano Superstar, con una gira completa por toda España a precios asequibles para todos los públicos. Tal vez así el PP logré recuperar todo el dinero que se está gastando en esta época de crisis en tantos y tantos actos electorales, conferencias, desayunos y comidas varias, que consumen de manera bien alegre y festiva tanto Rajoy, como Cospedal, como Arenas. Porque no solamente es Rajoy el que utiliza el partido y su dinero para viajar gratis por España con diversas excusas, sino que el eterno perdedor de Javier se está dando unas vacaciones por toda Andalucía, que tardará mucho en reponerse de tamaño esfuerzo festivo para un cuerpo ya tan rodado como es el suyo. No debemos olvidar que Javier ya no es “el niño”, sino el abuelo cebolleta.

 

Pero dejando musicales y escobillas periodísticas que no dudan en vender su integridad, y encima apuestan a candidato perdedor, es evidente que un pacto entre PP y PSOE, o un pacto de estado como se le suele llamar, no sería algo que ayudase a seguir exprimiendo la desesperación y el miedo de los españoles que se refleja en las encuestas.

Y por esto mismo en el PP están que se suben por las paredes, de eso no me cabe duda. No atacan al rey por ser el rey, sino por lo que ha dicho. Estén seguros que si el rey hubiese insinuado que quizás habría que convocar elecciones, tal vez se estarían preparando diversas procesiones en España para sacar la efigie del monarca por todas las calles municipales como si de un santo se tratasen. Pero el problema es que ha pedido un pacto de estado para sacar, o intentar sacar, a España de la crisis. Y aquí es donde empieza, precisamente, la crisis en el PP: España solo podrá salir de la crisis una vez que Mariano esté en la Moncloa. Y todo aquel que diga lo contrario o que intente lo contrario, tiene que ser machacado inmisericordemente por las escobillas de turno y los panfletos de guardia. Ya sea el ujier del congreso, ya sea el mismísimo rey de España.

Pero no es nada alarmante lo que ha pedido el rey. Ni alarmante ni nuevo. Ya en la democracia se han alcanzado diversos pactos de estado, como los pactos de la Moncloa, con UCD; el pacto de Toledo, PP y PSOE; el pacto contra el terrorismo y por las libertades, PP y PSOE; o el pacto por la (in)justicia, PP y PSOE. ¿Por qué no es posible en una situación dramática intentar elaborar un pacto de estado entre todas las fuerzas para lograr que la sociedad española empiece a salir de la crisis y miles de familias vuelvan a poder vivir en paz? Pues porque esto sería en beneficio del PSOE, y Mariano Rajoy prefiere ver a España reducida a ruinas con tal de que así, y sólo así, pueda gobernar. Los españoles son algo que solamente le preocupan en función a su voto, pero nada más.

No cabe duda de que esta crisis abierta por el PP en torno a la figura real, es una prueba más de que no existen límites para la actual cúpula pepera con tal de llegar al poder. Este miércoles que viene es la famosa reunión de Rajoy con Zapatero, de donde saldrá la estrategia definitiva de Mariano, el cual va a amenazar con pedir elecciones anticipadas. Porque claro, en el fondo todo el marianismo que abarca desde lame traseros hasta limpia botas, reconocen que una moción de censura es algo sin sentido. Y como por este camino no se puede transitar, no queda otra que forzar, no sé sabe cómo, elecciones anticipadas. Y si por medio hay que debilitar a la corona, no hay que preocuparse. Siempre podrán proclamar la III república con Rajoy de presidente y Arenas de jefe de estado. Así, por ejemplo, podría acabar tu futura obra “Mariano Superstar”. Toma nota, escobilla marianil, que te doy el consejo gratis.

 

 



 

 

3 de febrero de 2010

 

ZAPATERO SE ACERCA A SUÁREZ

 

Algunos piensan que la historia es un círculo condenado a repetirse pero con nuevas formas y nuevos protagonistas. Tal vez no vuelva a existir un personaje como Hitler o como Stalin, pero lo que es indudable es la pervivencia del fascismo y del totalitarismo comunista en nuevas formas modernas.

Precisamente en estos momentos se repite en España una estampa ya muy olvidada por muchos que la vivieron y apenas conocida por las nuevas generaciones. Hablo de 1981, cuando Suárez acabó dimitiendo y renunciando a la presidencia del gobierno. Fue después de aquel congreso esperpéntico de UCD donde aún las artes areniles-marianiles no estaban homologadas y patentadas en la derecha. Y fue después de que el Rey le hiciese el vacío necesario para que Adolfo se sintiera abandonado por Juan Carlos.

Pero Suárez también se fue porque comprendió que aferrarse al poder podría darle unos meses más de telediarios, pero sería peligroso para el régimen democrático en España, algo que así manifestó en su discurso de despedida cuando deseó que la democracia no se convirtiese, nuevamente, en un paréntesis en la historia de España. Luego, ya se sabe, vino el 23-F, y quizás este hecho ha eclipsado parte del gesto tan importante y ejemplar que nos dejó Adolfo dimitiendo de su cargo.

¿Hará lo mismo Zapatero? Por supuesto que nadie en su sano juicio puede comparar a José Luis con Adolfo, pero quizás ambas situaciones sean paralelas en cuanto a punto muerto políticamente hablando. Tal vez ahora lo que esté en juego no sea la democracia misma, pero sí un futuro estable y posible para el conjunto de los españoles. A cada tiempo sus necesidades, y ahora mismo nos encontramos con un presidente que carga sobre sus espaldas con más de 4 millones de parados, un desprestigio internacional creciente y una parálisis política nacional que solamente un ciego, sordo y mudo, no podría sentir.

Posiblemente en esto de la crisis no tenga toda la culpa Zapatero, pero con sus errores infantiles, sus precipitaciones de amante precoz y su obsesión por ejercer un epicentro gubernativo similar al practicado por Aznar en su época de transición a Ánsar, no ha dejado más salida para el partido socialista que dimitir y dejar en otras manos el proyecto político socialista que aún puede consumir otros 2 años más de legislatura. Claro que, evidentemente, Zapatero podría resistir hasta el final, pero la cuestión es si España podría soportar tanta tensión.

 

La otra salida que quedaría, el convocar elecciones anticipadas, es algo que solamente el Partido Popular parece desear como desea un pirómano una cerilla, pues sabe a ciencia cierta que las únicas posibilidades que tiene Rajoy de ganar unas elecciones es con el país en estado casi de excepción y con una sociedad totalmente anestesiada por el olor a barranco que emana de nuestro mañana. Ante esta situación de emergencia nacional, ¿qué les queda a muchos españoles, 4 millones concretamente, desesperados y angustiados? Posiblemente el votar a Rajoy.

Sobre esto todos recordaremos que en el 2004 la derecha política y mediática, después de perder las elecciones del 14-M, le apodó a Zapatero “presidente por accidente”. Y de aquí vino el estigma de ilegitimidad e interinidad con la que el PP y sus medios afines trataron a Zapatero en la primera legislatura. Luego cuando volvió a ganar en 2008, la cosa fue aún más frustrante.

Creo que la mejor salida para la sociedad española es que Zapatero dimita y un nuevo equipo, un nuevo líder, se hagan cargo de la situación, pongan algo de sentido común, agoten la legislatura y vuelvan a ganar en el 2012. Y creo que es lo mejor porque Rajoy es lo peor que le ha pasado a la democracia española desde 1975. Obviamente, dejando a un lado el terrorismo y separatismos. Después de eso, lo peor que ha existido en nuestra historia democrática ha sido Mariano Rajoy Brey.

El PP es un partido que necesita más que nunca una refundación integral. Como cuando Fraga abrió paso a Aznar y Aznar creó un grupo nuevo de político y un proyecto nuevo para España que acabó con las ínfulas eternas del felipismo todopoderoso. Costó ganar, es verdad, pero la cuestión es que antes de ganar en 1996 había ilusión, había proyecto y había un partido cohesionado que sabía cómo quería lo que quería. A día de hoy no existe nada de esto en el Partido Popular, excepto que todos saben a dónde quieren ir: al poder. Pero nada más. Ni proyecto nacional, ni ideología coherente y no digamos ya de una política definida. Ahí tenemos el vivo ejemplo de Cospedal, capaz de decir una cosa y la contraria, proponer algo por la mañana y por la tarde votar contra su misma propuesta. Y la culpa de todo esto, por supuesto, de Zapatero.

Esperemos, por lo tanto, acontecimientos, pero yo vería muy difícil que Zapatero se empeñase en seguir y volviese a ganar las elecciones. Entre otras cosas porque Zapatero ya tiene tanto descrédito como Rajoy. Y Rajoy puede ser un despotín en su partido, pero Zapatero es el presidente de todos los españoles, tiene en sus manos una nación, y no unas siglas desfiguradas hambrientas de poder al precio que sea. Me imagino que Zapatero no querrá pasar a la España como alguien que abandona después de dejar a su país patas arriba, pero es que en este caso no sería un abandono, sino un ejercicio ejemplar de responsabilidad dándole el relevo a otros que puedan corregir todos los errores que ya lastran inevitablemente a José Luis. Esperemos que la soberbia y el mesianismo, que tanto daño hizo al PP cuando Ánsar, no vuelva a apoderarse de las sienes de quien ocupa hoy el sillón presidencial.

 

 

 

 



 

 

27 de enero de 2010

 

CUANDO LO PEOR DE LA POLÍTICA ES LA POLÍTICA

 

Las enseñanzas recogidas en las ciencias políticas serían muy peligrosas si no fuera porque a la edad mínima que uno puede empezar a estudiarlas, 18 años, ya se dejó la inocencia muy atrás. Es tal la diferencia entre lo que se predica y lo que se hace, que tal vez habría que constituir una nueva asignatura que llevase el siguiente título: “cuando lo peor de la política es la política”.

Uno de los pilares de la ciencia política es su dificultad a la hora de elaborar leyes sociales y políticas que rijan en todo el mundo de manera inevitable. Es más, no existe la ley política que se asemeje en naturaleza a cualquier ley científica de otras materias. Por ejemplo, la ley de la gravedad. En política no existe tal gravedad. Existen patrones comunes, mayoritarios e identidades estadísticas, pero al final todo se reduce a estudiar en cada caso que nos ocupe sus aspectos particulares.

La política actual española es un buen ejemplo de esto. Nunca se había producido en nuestra historia una crisis política tan profunda y tan duradera como la que padecemos. Algunos dirán que eso era imposible en el pasado porque cualquier crisis seria se resolvía a golpe de espada o metralleta. Y es así. Pero se supone que la democracia es un mecanismo para que las sociedades puedan resolver estas situaciones de crisis extremas sin sacar los tanques a la calle. Por desgracia aquí en España nos estamos encaminando a que la democracia sea el instrumento que administre nuestra resignación. Cuando precisamente tendría que ser al revés: la forma de ilusionarse por conseguir un país más justo, más libre y más próspero.

Que nadie me pregunte a estas alturas quién la mató, pero la esperanza de que la democracia nos sirva para ser mejores hace años que desapareció. Algunos culparán a los periódicos; otros a los partidos; y no faltarán aquellos que responsabilicen a la propia sociedad. Algo hay de cada cosa, pero con distintos grados.

Precisamente el paradigma perfecto de la explicación de por qué la política es lo peor de la política, lo encontramos en el actual Partido Popular, un partido liberticida, compuesto por perfectos incompetentes y encabezados por un despotín cuya obsesión es llegar, al precio que sea, a la Moncloa. Ahora, lo que haga después, ya se verá. Tiempos lejanos aquellos cuando se podía creer en la inocencia y en la eficacia del PP. Luego solamente pudimos comprobar la eficacia, pero ahora solamente se puede sentir el instinto carroñero en el aliento de la mayoría de miembros peperos. Ahora es necesario ir con una toallita higiénica si se va a encontrar uno con un político popular, para desinfectarse posteriormente.

 

Siempre he dicho, y lo diré, que si no fuera por esta crisis económica tan brutal y el consiguiente desastre político del gobierno y del PSOE, el Partido Popular a estas alturas no existiría tal y como lo conocemos. Esa frase que tanto usan últimamente en las películas apocalípticas que tanto se estilan. Pero es así. O no existiría la figura política de Rajoy, Arenas y Cospedal; o no existiría directamente el Partido Popular. Pero sin las circunstancias actuales tan dramáticas, el rajoyismo no podría seguir indemne de su tomadura de pelo permanente a los ciudadanos y su despotismo liberticida ante sus militantes en particular, y la ciudadanía en general.

Sin embargo, a pesar de la naturaleza corrompida del actual PP, la situación que se está volviendo insostenible es la de María Dolores Cospedal, un personaje totalmente desbordado por las circunstancias y todos los cargos que ocupa, por los que, además, cobra una buena nómina millonaria. Que sepamos Cospedal es secretaria general, secretaria de Rajoy, senadora y presidenta-candidata del PP de Castilla la Mancha. Y todo eso no existe espalda posible que lo aguante, sobre todo si es una espalda tan débil e incompetente como la de Cospedal. Porque últimamente nuestra Celia Cruz genovesa intenta tapar con absolutismo lo que no puede cubrir con gestión eficaz, y si no ahí tenemos los encontronazos con Javier Imedio y también con Camps y Valcárcel. Precisamente este último, el presidente murciano, dijo al poco de ganar las últimas elecciones autonómicas que sería su última legislatura. Creo que están a punto de volver a proclamarlo candidato.

Pues bien, Cospedal se ha enfrentado al problema del agua y de la energía nuclear con unos resultados que peor, imposible. Pero como en este PP se premia a los perdedores e incompetentes siempre y cuando sean de probada sumisión a Mariano, seguirá en su cargo sin pestañear un segundo. El problema de fondo es, como siempre, la falta de liderazgo de Rajoy. Con un proyecto claro, y con una mano firme en el mando, Cospedal no se hubiese atrevido a apoyar el blindaje del Tajo como recoge el nuevo estatuto. Es más, tal vez el PP no hubiese participado en dicho estatuto. Pero lo mejor de todo es quién tiene la culpa de la diferencia de criterios nacional en el actual PP respecto a la política hidrográfica: Zapatero. Así es, Zapatero es el culpable de que Cospedal defienda algo que va en contra de los intereses populares de Murcia y Valencia y que, en un pasado reciente, también iría en contra de los intereses nacionales del PP. Ahora no se sabe. Rajoy no contesta.

Pero para terminar su leyenda negra, asistimos ahora al sainete de la energía nuclear, una energía que el PP defiende, que comprende que el almacén de residuos debe ir en algún sitio, pero a poder ser en comarcas socialistas, así si ocurre alguna desgracia, improbable, quien pierde votos sería el PSOE. Es tan demagógico, tan populista y tan miserable el discurso de Cospedal, que ni siquiera su enfrentamiento público con Arenas da algo de morbo a la situación. Cospedal, no tienes más salida decente que dimitir. No sé de qué cargo, pero dimite de alguno. Y si no sabes lo que es decencia, no llames a tu amigo Javier que él tampoco te lo podría explicar.

 

 



 

 

22 de enero de 2010

 

JAVIER LUTHER ARENAS

 

Se veía venir. No en vano el moreno cada vez más tostado de Arenas hacía presagiar una transformación espiritual del eterno perdedor. Porque no, no se estaba bronceando a conciencia para competir con Cospedal, esa Celia Cruz manchega, sino para poder gritar un glorioso día “I have a dream”.

Y ese día llegó, para mayor gloria y alborozo de una Andalucía que ya no podrá resistirse ni una legislatura más a sus encantos personales y políticos, porque este es un debate muy vivo en torno a la figura de Javier: qué es mejor, ¿Como persona o como político? Ciertamente algo muy complicado de responder.

Claro que en sintonía con su discreción y humildad, Javier ha elegido para descubrirnos su milagrosa transformación un diario digital amigo, “el confidencial”, en el cual provoca vergüenza ajena esa escobilla periodística del rajoyismo que lleva muy mal el hecho de que Federico en España no haya más que uno y ese uno no sea él. Porque sí, Federico Quevedo, tiene que ser un ser profundamente vanidoso, pues nadie escribe semejantes estafas y muchas veces hasta lindantes con la tontería más pueril, sin pensar que tiene el don de que una palabra suya bastará para cegar a quien lo escuche o a quien lo lea en este caso. Yo, personalmente, suelo leer sus crónicas marcianas, pues reflejan una realidad oriunda de otro planeta, donde el aspecto cómico de sus argumentos se mezcla con la pena de ver, en carne viva, el más puro servilismo político y la más pura sumisión personal de un periodista a un despotín.

 

Pues bien, la citada entrevista a mi amigo Javier deja algunas perlas que conviene analizarlas ahora que está desatado en la euforia de la encuesta. Empecemos.

Sin embargo los ciudadanos le siguen suspendiendo (4,6 puntos en la valoración), frente al aprobado (5,23 puntos) que otorgan a Griñán- le pregunta el periodista con evidente mala baba. La respuesta arenil, a la altura de su carisma.

“No me preocupa en absoluto. Normalmente cuando se está en la oposición no se obtienen valoraciones muy destacadas. En España ha habido algunos presidentes de Gobierno y muchos candidatos autonómicos que han sido presidentes con valoraciones mucho más bajas”.

Está claro Javier que no te preocupa en absoluto, eso ya lo sabíamos. Pero hombre, se te olvida decir que ningún político lleva tantos años como tú ocupando el monopolio electoral en una región. Porque Javier, es que ningún político en los más de 30 años de democracia ha perdido tantas elecciones como tú. Sigamos.

El PSOE dice que Javier Arenas es un candidato desgastado, especialista en perder elecciones.- le reprocha el periodista. Aquí es cuando Javier empieza a pensar que quizás detrás de estas puñaladas argumentales está Cospedal. Pero aún así mantiene la compostura y vaya pase taurino que le hace al responderle:

“El PP tiene un 43% de intención de voto y suena a chiste que el PSOE pida un cambio en nuestra dirección, justo cuando estamos en el mejor momento de la historia. Nuestros votantes y militantes saben que si el PSOE pide ese cambio es porque no les interesa que continúe el actual equipo del Partido Popular andaluz.”

Aquí ya observamos que se conjuga el tradicional mensaje navideño de Arenas- “estamos en el mejor momento de nuestra historia”- con la complicidad necesaria en dicha estafa de todos los que votan y militan en el PP. Esto es, como los nacionalistas, pero a escala de partido. Él es el PP, y lo que es bueno para él es bueno para el partido. Como CIU con Cataluña o el PNV en el País Vasco. Suerte que los símbolos e himnos del PP estuviesen inventados antes de la coronación arenil, sino quizás el escudo de la familia de Javier coparía la bandera del PP.

Claro que dentro de dicha entrevista hay momentos propios del club de la comedia. Por ejemplo:

¿Cómo piensa renovar el PP-A?- le pregunta siguiendo en la tónica de hacer sangre a cada paso. Pero Javier Imedio, a mal tiempo buena cara. Preparaos para reír.

“La renovación hay que hacerla ahora con gente de treinta y tantos años, la generación de los 70, con gente que nunca ha sido del PP, pero que es antes demócrata que de izquierdas y que quiere un cambio. También con personas que tuvieron un protagonismo en la política andaluza en otras formaciones y que creen que el PP es la opción moderada y centrista que han preferido.”

Hay que reconocerlo, además de chistoso nuestro simpático cara dura y entrañable sinvergüenza, también es un poco patoso a la hora de conjugar verbos, predicados, sujetos e ideas. No hay por donde coger la respuesta. Ni política ni gramaticalmente.

Pero el gran momento cumbre fue el siguiente.

¿Volverá a presentarse en 2016 si no gobierna Andalucía en 2012?

“Esa pregunta se puede usted imaginar que me la van a hacer miles de veces antes de las elecciones autonómicas y la contestaré siempre igual: yo tengo un sueño… Que Andalucía sea la primera comunidad de España y de Europa. Si somos los mejores, tenemos que ser los primeros. No quiero resignación ni pesimismo.”

Y el periodista, desarmado ante tal revelación, incrédulo ante semejante transformación sobrehumana, salió totalmente aturdido, como en una nube de amor, y se le oyó decir por el móvil:” María Dolores…. Yo no he entrevistado a Arenas… ¡he descubierto a Luther King!... sí, Andalucía caerá rendida… no, ya no hay manera de echarlo… el candidato del PP andaluz ya no es Javier Arenas, es Javier Luther King” …y tras esto finalizó la llamada mientras aún sonreía en estado de shock emocional.

 

 



 

 

18 de enero de 2010

 

JAVIER ARENAS, EL ETERNO PERDEDOR

 

Los mediocres cuando no tiene realidades se aferran al despotismo de partido.  Y si encima este viene edulcorado con una serie de encuestas de carnaval, miel sobre hojuelas. Nunca ha necesitado Javier Imedio encuesta que valga para justificar su apego corrupto al sillón, y ya no digamos su amigo Mariano, el cual ya ha dejado claro que no piensa dimitir “pase lo que pase” con el Gürtel. No sé si se referiría a ese viaje a Tenerife que “el bigotes” le pudo pagar justo después de perder sus primeras elecciones, allá por el 2004. Mariano estaba tan agotado que se fue a la Isla a encontrar el reposo del guerrero. O más bien a seguir reposando, pero esta vez de modo oficial. ¿Quién pagó ese viaje, Mariano? Eso le da igual, porque “pagase quien lo pagase” no piensa dimitir.

Pero lo de mi amigo Javier es ya casi enternecedor, es como ver a ese niño lleno de inocencia una mañana de reyes que exhibe incrédulo su nuevo juguete ante todos sus amigos: “Mirad lo que me han traído los reyes, ¡una encuesta donde le saco 1,6 puntos a los socialistas!”.. y así la vida se hace más llevadera. Aunque en el caso de Javier nunca ha dado un palo al agua, siempre ha vivido de la política. Ahí lo tenemos nuevamente en la Interparlamentaria del PP: no hay evento festivo del partido en las últimas dos décadas que no tenga el retrato de Javier en su instantánea. Madre mía la de comidas y cenas que se ha pegado nuestro eterno perdedor a costa del partido. Porque, por supuesto, el PP sigue poniendo en práctica su plan de austeridad: solamente unos 2 actos promocionales al mes. Cuando no es una interparlamentaria, un acto sectorial con apoyo de todos los diputados, y cuando no una reunión de alcaldes y senadores para charlar sobre política municipal. Y así sucesivamente.

Pero como no podía ser de otro modo, las encuestas que tan felices hacen a Javier y a Mariano y sobre las cuales intentan encontrar legitimidad para su cargo, son encuestas, como he dicho al principio, de carnaval, porque vienen disfrazadas. Ya se encarga Génova 13 de adaptarlas al interés particular. Veamos esa encuesta que tan dichoso ha hecho a Javier.

Es verdad que el PP aventaja al PSOE en 1,6 puntos, pero no menos es verdad que el margen de error se sitúa en 1,7 puntos, por lo que un empate técnico, es como se suele decir, entra dentro de la realidad más probable entre todos los encuestados. También hay que ver otra cuestión, y es que en las últimas elecciones europeas el PSOE sacó un resultado en Andalucía que extrapolado a las autonómicas le volvería a dar mayoría absoluta. Ya sé que a Mariano le susurró al oído el cacique de Gabriel Amat lo contrario, pero la realidad es esta. Y, por último, aún tomando por buenos los resultados de dicha encuesta, se olvidar el eterno perdedor de que el PSOE e Izquierda Unida, con toda probabilidad, pactarían y gobernarían en San Telmo conjuntamente.

 

Luego también hay un dato llamativo, y es que en intención de voto directa ganan ampliamente los socialistas. Amén de esto, una mayoría se reconoce de izquierdas, aprueban la figura de su presidente y rechazan las políticas del PP sobre la crisis. Ah, y un 54% cree que el PSOE volverá a ganar frente a un 20% que piensa que lo harás tú, Javier. Y, como última conclusión pero no por esto la menos importante, tú Javier Arenas eres suspendido sistemáticamente en cada encuesta. Cada vez tienes peor valoración y tu caída no parece tener freno. Javier, los andaluces no te quieren, y es un dato que también viene en la encuesta que tanto aireas y que, además, no es un 1,6 lo que te separa de ser aceptado por la mayoría de los andaluces. Pero en esto igual que tu compadre, Mariano, el cual rechaza un 80% de la sociedad española.

Pero ya sé que eso a vosotros os da igual, no solamente porque no hayáis conocido la vergüenza en vuestra vida, sino porque despreciáis abiertamente a la democracia y a vuestros votantes. Y, por general, a todos los españoles. Precisamente en mi ensayo de presentación hace ya un año, en “el Faro”, de Andalucía Información, no titulé por casualidad el escrito como “democracia secuestrada”, sino porque es, exactamente, lo que estáis haciendo no solamente en vuestro partido sino también en nuestro país: secuestrar la democracia y taponar la alternativa que España necesita para corregir los 8 años de Zapatero. Sinceramente no creo que vosotros seáis mejor que José Luis, y no me cabe duda de que si el actual presidente perdiese unas elecciones, se marcharía a su casa.

Vosotros, en cambio, estáis enfermos de poder. Lleváis chupando del bote, como vulgarmente se dice, ya no se sabe ni desde cuándo, hemos perdido las cuentas, pues se pierden en las tinieblas difusas del recuerdo prehistórico de nuestra democracia. Pero si lo de Rajoy clama al cielo, tú Javier te llevas la palma. Nadie ha perdido tantas elecciones como tú, y nadie ha tenido tantas ocasiones tampoco para ganar y para irse a su casa. Tú ni la una y la otra. Tuvimos el amago de Teófila porque decidiste ir a Madrid a ser el ministro de Trabajo del gobierno que más empleos ha creado en nuestra historia, el de José María Aznar, y encima tendrás la cara de colgarte tú una medalla que no te corresponde más que como otra cosa que figurante. Porque tú si eres ministro de algo es del enredo, un enredo que te ha convertido en el cáncer del Partido Popular, y no a nivel andaluz, sino nacional. Sin ti Mariano Rajoy habría tenido muy difícil continuar, cuando todo, absolutamente todo, le indicaba la puerta de salida y la apertura del partido para un congreso libre y democrático, donde las bases eligiesen a su líder, y donde ni tú ni Mariano pudieseis estafar a los miles de militantes que forman el PP.

Es evidente que ante la legión de escobillas periodísticas que tenéis mi voz no es demasiado escuchada. Cuando empezaba a serlo os cargasteis al director del periódico y el nuevo me echó a la calle de manera insultante. Y ya pudisteis respirar tranquilos. Estáis tan seguros de vuestra capacidad y vuestro proyecto que os quitaba el sueño el hecho de que un chico de 25 años empezara a hacerse hueco en los medios y contara su verdad. Os horrorizaba. Pero amigos míos la vida es larga, aunque vuestro tiempo político ya haya pasado hace tiempo y os mantengáis con la respiración artificial del miedo que sembráis y la asistencia vital de las encuestas momentáneas. No lo dudéis: vosotros que sois tan píos, aunque Javier menos, tened seguro que tarde o temprano se habrá justicia, y vuestra miseria, traición y desprecio hacia la libertad, hacia la democracia y hacia la sociedad, no caerá en el olvido.

 

 



 

 

14 de enero de 2010

 

LA BOTELLA SE PREPARA Y EL GEES DESVARÍA

 

Generalmente siempre me ha parecido que todo lo que emanaba de la FAES y sus adosados, como el GEES, era pernicioso para la democracia española, sobre todo por contener una alta radiación sectaria y poco rigurosa, en muchas ocasiones, con la verdad. Muchos dirán que para eso están los llamados grupos de think-thank que se orquestan alrededor de los partidos políticos, ya sea la FAES con el PP, o la fundación de ideas, creo que se llama, con el PSOE. También es verdad que los propios partidos tienen sus asesores de imagen, estratégicos y electorales, pero como toda precaución intelectual es poca frente a las malas artes del enemigo, no se sabe si existen más incompetentes en los “cerebros” de los partidos o en las fundaciones a su sombra.

No voy a negar que dentro de estos grupos de think-thank existen mentes privilegiadas que se han perdido por el camino del sectarismo o de la subvención partidista que a veces se traduce en poder real, no solo económico. Demasiado mal está la vida como para andarse, encima, con remilgos de quítame allá esta verdad o quítame acá esta mentira. ¿Qué es la verdad?, ¿qué es la mentira?, desde los albores de la filosofía se preguntaron siempre los sabios. En pleno siglo XXI lo que sí sabemos es que de la verdad pocas veces se suele comer, y de la mentira casi siempre.

Hace pocos días se conoció públicamente que ETA había intentado asesinar en el 2001 hasta 3 veces al entonces presidente José María Aznar. Y las reacciones a esta noticia no han sido las normales: unos que se lamentan porque el lanza misil no hubiese funcionado, y otros que le dan gracias a Dios por hacer que fallara. Esta vez el GEES ha dado un paso más no solamente al analizar las causas homicidas con ribetes obsesivos de la ETA para con Aznar, sino lo que subyace detrás de esto: que al actual presidente, a Zapatero, no lo han intentado matar. Analicemos, de manera más exacta, las palabras recogidas en su fenomenal análisis donde la ética, la estética y la moral se funden todas en una.

Al contrario que con Aznar en 1995, tenían buenas perspectivas si Zapatero ganaba en 2004, ¿para qué buscar su muerte entonces? Después, la banda terrorista recibió con júbilo la llegada de Zapatero a la Moncloa: en la declaración de Anoeta, ETA reconoce que el PSOE había cambiado de bando, y convirtió a Zapatero a partir de entonces en aliado circunstancial. Su asesinato carecía de sentido.

¿Cabe más miseria moral en un artículo, supuestamente, de análisis político? Porque aquí parece que no se busca explicar por qué la ETA quiso quitarse de en medio a Aznar, sino explicar la razón de que Zapatero no haya corrido la misma suerte que su antecesor. A ver, ¿es normal que la ETA no busque asesinar a Zapatero? Y la GEES nos explica la razón.

 

Pero aquí no para el GEES de darle vueltas y madurar la desgracia de que el etarra no haya intentado cargarse a Zapatero. Hay más.

“Durante la tregua etarra de 1998, Aznar siguió siendo el gran enemigo de la banda; en 2006 Zapatero no lo era en absoluto. Y si tenía sentido matar al primero, no lo tenía al segundo. Tras la ruptura de la tregua etarra en 1999, ETA puso en el punto de mira definitivo y rencoroso a Aznar; por el contrario, tras la ruptura de las negociaciones en 2007, los textos etarras demuestran que la banda sigue teniendo la esperanza de que Zapatero vuelva a sentarse a dialogar con ellos. Si la esperanza de ETA en el año 2001 estaba puesta en la muerte de Aznar, la esperanza en 2009 la tiene puesta en la supervivencia, política, de Zapatero.”

Entonces se supone que los etarras no solamente tienen puesta su esperanza en la supervivencia política de Zapatero, sino también vital. Y esto lo escriben obviando algo clave: y es la cantidad de asesinatos que se han contabilizado en las filas socialistas. El último, en las vísperas de las últimas elecciones, como me imagino que recordarán en este grupo estratégico estudioso. Estamos hablando no ya de la firmeza ejemplar de la política anti terrorista de Aznar, con sus consiguientes resultados que llevaron a la banda terrorista al borde de su extinción, sino de la explicación desde la metafísica terrorista de que Zapatero siga vivo. Oye, es que ni una mísera bomba lapa le ha intentado poner un etarra al socialista. Y, esto, repito, con decenas de muertos en las filas socialistas y el consiguiente escarnio a dicha memoria. Y, por supuesto, terminan su artículo dándole otra vuelta más, ¡otra!, a la idea estrella de su escrito.

“En cuanto al presidente actual, podemos afirmar que ETA tenía tantos motivos para matar a Aznar como motivos para no hacerlo con Zapatero. Lo cual marca una diferencia cualitativa que algunos olvidan últimamente.”

¿Quién lo olvida?, ¿Mariano, al echar a San Gil?, ¿Basagoiti al pactar con Patxi López, al cual tampoco han intentado asesinar? No nos lo dicen. Esto ya es un ejercicio mental que cada uno debe hacer, como un juego de la N-Game.

Claro que en el mismo campo, aunque distinto sentido, está Ana Botella la cual da gracias a Dios por cuidar a su marido. Me imagino que ninguna víctima del terrorismo le preguntará por qué Dios cuidó a su marido pero no a Buesa o Gregorio Ordoñez, por ejemplo. No creo que sea porque la Botella milite en los legionarios de Cristo y por eso, ya se sabe, tenga enchufe. De verdad que no es mi intención frivolizar sobre el asunto del terrorismo y sus víctimas, pero hay cosas que no se pueden explicar ni desde la frivolidad, ni desde la religión, ni desde la estrategia. Única y exclusivamente desde la estulticia.

Y por si las grandes declaraciones viniesen huérfanas, la Botella aprovechó para decir que no se lo había planteado cuando le preguntaron por la posibilidad del salto a la política nacional con Mariano o al sillón de alcaldesa de Madrid. Es decir, que alguna de esas dos opciones ya está en marcha. Porque no falla: cuando un político dice que se va, acaba agotando hasta su ciclo vital antes de irse. Y cuando un político dice que no se ha planteado algo, es que ya lo tiene prácticamente hecho. Son ya muchos años de experiencia.

 

 



 

 

12 de enero de 2010

 

FEIJOÓ YA ESTÁ MADURO

 

Ha tenido que salir una encuesta de “el país” acerca de la continuidad de Zapatero para que se vuelva a abrir, en algunas mentes, el debate sobre si el actual presidente debe repetir o no como candidato en el 2012. Esta cuestión que sería perfectamente normal en una democracia, toma tintes cómicos cuando la vemos exprimida por los dirigentes y escobillas más marianiles del PP y adosados mediáticos. Resulta que ahora nos sale Soraya para decirnos que gracias a dicha encuesta se demuestra que el proyecto político de Zapatero está acabado. Pero bueno Soraya, si esto fuese así, cosa que yo no dudo, ¿cómo estaría el proyecto-por llamarlo alguna manera- de Mariano? Es realmente de una hipocresía hiriente que el Partido Popular pontifique sobre el rechazo de la sociedad hacia Zapatero cuando no hay líder nacional peor valorado y más rechazado en todas las encuestas, sean del signo que sea, que Mariano Rajoy.

Precisamente en los últimos coletazos del 2009, se consolidó un delfín que venía sonando con más fuerza cada vez, pues desde que recuperó la Xunta para el PP, aunque le ofreciera su victoria a Rajoy, Alberto Núñez Feijoo es más guapo y más alto que ninguno. Pero le faltaba aún ese gesto inequívoco del aspirante que ya está preparado para saltar en solitario a tomar la alternativa. Y este gesto llegó, y de qué manera, con la puñalada aviesa y a traición que Albertiño le dio a Galicia Bilingüe. Algo, en parte, normal. Lo primero que hacen los políticos cuando ganan gracias a un movimiento cívico concreto es machacar a esa plataforma. No hay nada que moleste más a los políticos déspotas y mediocres que tener que agradecer su victoria a algo o alguien que no sea su misma persona, aunque en el caso del presidente de la Xunta su victoria fue, por supuesto, gracias a Mariano. Pero fuera de ahí, para de contar. Y por esto mismo ha elaborado una chapuza trilingüe para dar gato no por liebre sino por comadreja, y encima intentar que todos comulguemos con ruedas de molino. Y lo mejor de todo es que este modelo trilingüe ha sido bendecido por Rajoy y será exportado a las comunidades de Baleares, País Vasco y Valencia.

Pero Feijoo debe comprender que le debe todo lo que es, es decir presidente de Galicia, a Gloria Lago, de Galicia Bilingüe, pues sin el movimiento a favor de la libertad lingüística y su oposición al gallego impuesto, el Partido Popular no habría podido recuperar la Xunta ni en sus mejores sueños. También es verdad que ayudó otro circo falsario en torno a los supuestos Audis de Touriño, pero la cuestión de la lengua tuvo un peso decisivo en la mayoría absoluta del PP. Es malo ser un político mentiroso, pero peor es ser un traidor y un desagradecido. Por desgracia en los últimos tiempos abunda dicha especie en el partido de Fraga, fundador y aún caminante entre los mortales.

 

Así que podemos concluir que Feijoo ya está maduro para sustituir a Rajoy, ya ha tomado la alternativa y ha salido por la puerta grande, esa puerta grande que es la favorita del arenismo centrista: traicionar a sus votantes y a los valores después de exprimirles el rédito electoral. Claro, que su fundador no ha tenido la suerte de probar en carnes propias ese placer de acuchillar esas promesas electorales vehículo de la victoria. Aún así Javier Imedio se pasa la vida enredando en los municipios donde el PP tiene la alcaldía, haciendo así de los ayuntamientos andaluces populares una especie de Monopoli donde Javier se pasea a sus anchas con el bastón mayor de Madamme.

Hoy precisamente ha salido otra encuesta donde se reflejaba que el 63% de los españoles no creía que Rajoy fuese a gestionar mejor la crisis que Zapatero. Con razón don Manuel Fraga acabó desatado en la reunión del partido de ayer y provocó las iras marianiles ante un fundador que está muy viejo cuando no apoya a Rajoy pero muy vivo cuando alaba a Mariano. A mi, personalmente, no me sorprende que el 63% no crea en el PP, que el 80% no quiera a Mariano, pero que el PSOE vaya hasta 5 puntos por detrás según las encuestas. No reside la ventaja popular en lo ganado por el PP durante esta crisis, sino por lo perdido por el PSOE. Y no hay que ser Arriola para comprender que toda esta felicidad post encuesta que disfruta el PP es más artificial que una foto de Rajoy en un comedor social. El PP ha apostado toda su suerte a la desgracia social, que es el paro y sus consecuencias, y esto no tiene otra lectura que la bajeza de miras de la política rajoyista y la falta de respeto absoluta por parte del principal partido de la oposición a una sociedad que asiste despavorida a una crisis económica que no ha venido sola, sino de mano de la política.

Puede ser que el debate de sucesión de Zapatero sea algo real. Pero no es algo posible. Es decir, si se marcha Zapatero, ¿quién tomará las riendas del PSOE? Y no me aferro a dichas absurdos como el no cambiar de caballo en mitad de una carrera. Cuestiones equinas aparte, en toda nuestra democracia ningún candidato ganador se fue por la puerta de atrás antes de ser derrotado en las urnas. Incluso Aznar que se fue por propio pie, fue derrotado en las urnas. Doblemente además: por su gestión y por su nefasta herencia sucesiva.

Las cosas son como son, y no se pueden negar. La realidad actual no es buena para el PSOE, y sí para el PP. Lo que pasa es que esto coincide con un dato incómodo: y es que el PP se acerca a la Moncloa cuanto más se aleje España de la recuperación. Ni existe un proyecto claro, ni existe un líder único ni existe un ambiente de cambio que se pueda palpar en las calles. Lo único que se palpa, eso sí, es mucha desolación. Y detrás de esa desolación es donde aparece el PP. No me cabe duda de que esto a Mariano o a Cospedal, por citar dos ejemplos, les trae sin cuidado. Hace tiempo que el PP dejó de ser un partido para ser un grupo de estafadores, déspotas y despotines, con un solo fin: el poder al precio que sea.



 

 

11 de enero de 2010

 

MARIANO, EL MESÍAS

 

Este comienzo del 2010 nos ha demostrado que Rajoy ha perdido todo sentido del ridículo, y en cuanto a la vergüenza caben serias dudas si la conoció algún día. Ayer domingo nos encontramos con una nueva muestra de ese Mariano solidario, de ese Mariano cercano a la gente llana, que es más falso que un billete de 6 euros. Porque el problema de este PP no solamente está en que no sabe muy bien lo que quiere sino que se propone en aparentar lo que no es. Es, por así decirlo, la receta de Arriola, para el cual cada nuevo parado es un voto más al PP. Y Rajoy la ha hecho tan suya como parte de su piel.

Pero es realmente desolador pararse a observar cuál es la alternativa a un gobierno que está dispuesto a cargarse a España por la vía de loe hechos consumados. Ya hace tiempo que los expertos en economía dejaron de emitir informes alarmantes para que cualquier español por analfabeto que sea no esté más que alarmado ante el panorama que hay y el que vendrá. Pero si el 2009 quedará en el recuerdo como el peor año económico en nuestra historia democrática-creo que solamente los años de postguerra fueron tan deprimentes- el 2010 no va a ser la confirmación de una mejoría política que lejos de llegar no hace sino empeorar, haciendo que al enfermo le acribillen dos patologías de difícil supervivencia: la política y la económica.

Hace ya mucho tiempo que la política nacional se haya sumida en un estercolero donde el hedor cada vez es más visceral, pero hasta el 2007 se había camuflado por la marcha de una economía que permitía a los españoles vivir muy por encima de sus posibilidades y así acentuar el desinterés generalizado, cuando no ignorancia, del ciudadano medio ante la política de su país. Claro que ahora en todas las encuestas aparece el descrédito de la clase política como algo que preocupa mucho a los sociólogos y politólogos, porque lo que es a los mismos políticos les preocupa nada tirando a absolutamente nada. En esta época ya no se estilaría ni una figura al estilo Hitler que llegase al poder mediante las urnas, ni un generalísimo al estilo Franco que llegase el gobierno mediante un golpe de estado. Y esto es lo que le da tanta tranquilidad a los políticos a la hora de robarnos, de mentirnos y de tomarnos por imbéciles.

 

En el caso de Rajoy, no existe otra fortaleza política que la debilidad de sus adversarios. En el caso externo, Zapatero está más que tocado por la nefasta gestión económica que se vuelve carne en las cifras mensuales de parados. Y en el caso interno, ante el silencio cobarde y ruin de todos esos altos cargos que sin deber el puesto a Mariano hacen la guerra por su parte y procuran no meterse demasiado en política. Es decir, el fenómeno de las baronías y taifas populares, donde cada presidente baila al son que le interesa y solamente rinde pleitesía a Rajoy cuando de vez en cuando les toca una visita presidencial. Toda la lucha de Álvarez Cascos y Acebes contra el “fulanismo” en la derecha española se la ha cargado Mariano solamente en un año, es decir, en ese 2008 que necesitó de la “pax romana”, para seguir calentando su trasero en la máxima poltrona de Génova 13. Con la colaboración sumisa de esa secretaria general que se ha quedado solamente en secretaria, es decir, Cospedal, que ya va camino de convertirse en un cruce entre Norma Duval y Celia Cruz: cada vez más morena, cada vez más estirada.

En esa foto publicada en “el Mundo”, Mariano se aparece en carne moral a esos parados en la cola del INEM que no dan crédito ante dicha visión. “Mariano, ¡sálvanos!”, le bastó decir a uno, ante lo que Mariano pontificó: “conmigo encontraréis trabajo”. Quizás el próximo montaje, si en el PP no fuesen tan píos, sería una nueva versión del evangelio según San Arriola, según el cual un parado de larga duración, emocionado ante la figura marianesca, a duras penas se le entendía entre sollozos: “Mariano, presidente, no soy digno de que entres en mi casa, pero solo una palabra tuya bastará para ocuparme”.

Pero lejos de bromas e ironías, en el actual PP puede acabar estallando la “burbuja de la encuesta”, pues toda realidad interna es ficticia ante el panorama desolador del paro. Si por algún milagro divino en España se empezase a crear trabajo antes de 2012, la crisis política en el Partido Popular sería de tal envergadura que muchas escobillas periodísticas se quedarían sin saber que trasero lamer o a que señor servir. Y no digo que esto se vaya a producir-la creación de empleo- pero sin lugar a dudas Mariano se aferrará al cartel electoral pase lo que pase en los años venideros. Y tal como están las cosas no sería descabellado augurar una continuidad rajoyesca aunque pierda las próximas elecciones generales. El remedio frente al mal de la avaricia aún no se ha inventado, y Mariano está tan sediento de poder que su fotografía al lado de la cola del paro me recordaba a esos documentales donde se podían observar a los buitres volando en círculos a la espera del cadáver casi derrumbado.

 

 



 

 

2 de enero de 2010

 

RECORDAD EL 93

 

Lo malo de cambiar de año es que todo sigue igual pero nos sentimos más viejos. También están aquellos que aprovechan la primera semana de Enero para hacer las típicas promesas que no pasarán de Febrero, pero ya se sabe que el hombre es el único animal que tropieza mil veces en la misma piedra: la de apuntarse al gimnasio, la de dejar de fumar, la de querer a la suegra, etc.

 

Y si esto es a nivel personal, a nivel político en España tampoco va a cambiar nada. En este sentido, es verdad, los partidos no necesitan hacer ninguna promesa para empezar el año. Ya las hacen cada 4 para incumplirlas según convenga. El 2009 pasará a la historia como el año donde la crisis económica habría una brecha entre la sociedad y Zapatero, pero el 2010 es una incógnita que a pesar de los avances intuitivos no sabemos, a ciencia cierta, cuanto desastre nos puede deparar. Porque en esta España de la primera década del siglo XXI todo lo que se refiera a política lleva apadrinado la palabra desastre, pues si la naturaleza política de una democracia se pudiese medir al igual que el desempleo o la tasa de morosidad, la palabra crisis se quedaría corta para ilustrar el estado vital de nuestra monarquía parlamentaria. Habría que inventar una nueva, sin lugar a dudas.

 

Sin saber por qué en las últimas semanas del 2009 se habría en los círculos cercanos al PSOE, y en el murmullo general, el debate de la sucesión de Zapatero. ¿Se volvería a presentar el presidente? Un debate que, a tenor de lo visto, no interesa mucho a un socialismo que sin saber hacer otra cosa cierra filas en torno al líder a la espera de que algún milagro económico saque a España del pozo del desempleo. Porque aquí está la cuestión que dictará, de manera implacable, si el PSOE volverá a ganar las elecciones o si, por el contrario, la noche electoral del 2012 será de infarto. Yo no sé, en realidad, si la continuidad de Zapatero es un debate abierto en la intimidad del partido de Pablo Iglesias, pero tal vez tanto PP como PSOE, por distintas razones, estén atados a sus líderes sin tener otra opción a mano. En la izquierda porque Zapatero lo es todo; en la derecha porque Rajoy es nada.

 

Pero no importa ser nada cuando toda la cúpula dirigente de tu partido ha sido nombrada a dedo por ti, y en la práctica cada presidente regional es un virrey que hace y deshace en sus dominios lo que se le antoje en cada momento. Ya está inventado, es la famosa paz romana: paz a cambio de independencia. Es como un plan Ibarretxe, pero si ETA y a nivel interno: en el PP habrá paz mientras cada uno pueda hacer lo que le dé la gana y mientras el número de parados sea razonablemente esperanzador para tener la ilusión de ganar las elecciones a pesar de Rajoy. Porque es verdad que a Zapatero no lo quiere un 72% de la sociedad, según el último CIS, pero es que a Mariano lo rechaza un 80%.

Claro que esto es un detalle sin importancia cuando las encuestas vienen arrojando una ventaja de 5 puntos para el Partido Popular. A pesar del Gürtel, de Cospedal, de Ana Mato y demás circos lamentables. ¿Qué más puede pedir, entonces, Mariano? Con razón: que el 2010 sea tan bueno como el 2009. Es la primera vez, en muchos meses, que dice una verdad al completo, sin ningún matiz de engaño.

 

Pero esta situación política y económica recuerda, para quien tenga aún memoria, un poco a 1993, cuando Felipe González ganó contra todo pronóstico unas elecciones que según todos los sondeos perdía de manera clara. Fue entonces cuando Javier “Imedio” empezó a labrarse su leyenda celebrando, primero, una victoria del PP que no llegó; y luego cuestionando la limpieza del resultado electoral. Ante esto sólo podemos constatar que entonces la virginidad ética del PP podía estar en duda. A día de hoy está fuera de toda ella. Nadie en su sano juicio puede votar al PP actual por las mismas razones que votó a Aznar entonces. Ya nadie podría creerse ni la regeneración democrática, ni la limpieza institucional, ni la independencia judicial. Lo que hemos ganado en años desde entonces lo hemos perdido en esperanza e inocencia. Es decir, todo.

 

Tal vez la situación actual es una consecuencia lógica de una democracia que está tan supeditada a sus partidos que fuera de estos no existe vida política. Algunos dicen que la sociedad española está enferma de cobardía, de pereza, pero creo que en el caso de que esto sea así la culpa no solamente es de la sociedad sino de unos partidos que empezaron pronto a comprender que lo único importante en democracia es el cargo oficial; y un periodismo que no tardó tampoco demasiado en extirpar toda heroicidad en busca de la verdad para implantar el peloteo interesado y comercial para prosperar a la sombra de PP o PSOE, con sus debidas y honrosas excepciones.

 

Y siguiendo con este recuerdo del 93, se podría decir del PP marianil que es como los borbones: que ni aprenden ni olvidan. No aprenden porque son tan vanidosos, y no olvidan porque son tan rencorosos como déspotas. Pero en el 93 se jugó el todo por el todo, y en la actualidad aún quedan 2 años para encontrarse en las urnas. Es realmente enternecedor observar como las escobillas periodísticas marianiles ya advierten de que Zapatero es un cadáver con fecha de caducidad: 2010. Sí, sí, porque este año Zapatero va a convocar elecciones anticipadas. Es tanta la presión ciudadana y la creencia de que Mariano ya ejerce como presidente del gobierno ante los agentes sociales y económicos, que el PSOE no tendrá otro remedio que derrumbarse. Y ya entonces con el PP en la Moncloa todos estos peloteos se podrán pasar por caja para cobrar el servicio debido.

 

No habrá elecciones anticipadas. Y salvo desastre natural Rajoy no va a ser jamás presidente del gobierno de España. Yo espero y deseo que esto no suceda. Sería de justicia poética, divina y humana que Mariano perdiese nuevamente en el 2012. Habrá quien defienda lo contrario por intereses personales y empresariales. Lo puedo entender. Pero ya me dirán qué mérito tiene un personaje que después de perder 2 veces, realiza una limpieza étnica en su partido, y disfruta como un niño cada vez que el paro aumenta en nuestro país. Están tan ávidos y enfermos de poder que pisotean sin pudor la dignidad de los españoles. No os saldrá gratis, tenedlo claro.

 

 

 


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